miércoles, 4 de noviembre de 2009

LUZ Y SOMBRA - Parte 3: CLAROSCURO, ESFUMATO Y TENEBRISMO

En este tercer capitulo de Luz y Sombras vamos a estudiar la importante técnica artística llamada claroscuro.

Se habla de claroscuro cuando en una obra pictórica o fotográfica se aprecia que el autor ha dado especial importancia a la relación entre las luces y las sombras. En la técnica del claroscuro las sombras son un poco más oscuras (menos luminosas que en los capítulos anteriores) y poco coloreadas. La diferencia de luminosidad entre las zonas iluminadas y las zonas sombreadas es mayor que en los cuadros impresionistas.

Veamos el ejemplo de un dibujo Leonardo Da Vinci en el que se puede ver muy claramente la acusada diferencia entre luces y sombras:
En este viejo dibujo de Leonardo habrás observado que lo importante es la relación entre la claridad y la oscuridad de las sombras (claro-oscuro) y que no importa nada el color que tengan las sombras. Además habrás notado también que las sombras son de un oscuro muy parecido. Leonardo introdujo una nueva técnica para mejorar el claroscuro que se llama “sfumato”. El esfumato consiste en difuminar con mucho cuidado y suavemente la transición entre la luz y la sombra. Con el sfumato los cuadros y dibujos se ven con una atmósfera suave y delicada.
Aquí tienes un ejemplo de otro cuadro de Leonardo muy famoso (La Gioconda) en el que se aprecia la suave y ensoñadora atmósfera que produce la técnica del sfumato:
Realmente, las sombras coloreadas y “luminosas” que hemos estudiado en los capítulos anteriores no fueron utilizadas en los cuadros hasta que apareció el estilo impresionista a finales del siglo XIX. El estilo que usaba mayormente la técnica del claroscuro era el Barroco (siglos XVI y XVII), en el cual las grandes diferencias entre el claro y el oscuro eran muy importantes. Un importante pintor italiano de esta época es Caravaggio, el cual utilizaba en todos sus cuadros un fuerte claroscuro. En los cuadros de Caravaggio el fondo es muy oscuro, casi negro, y esto hace que las figuras se vean iluminadas con una luz muy cortante. En estos cuadros, las sombras propias de los personajes son muy oscuras y se confunden con el fondo. A este efecto tenebroso se le llama Tenebrismo.

Veamos un par de ejemplos de cuadros tenebristas de Caravaggio:


Habrás observado que el fondo es casi negro y que las sombras propias de la figura son tan oscuras como el fondo y se confunden con él. Esto crea un efecto de alto contraste (mucha diferencia) entre luz y sombra. Al estar tan oscuro el fondo, las zonas iluminadas se ven mas iluminadas. Observa como el tenebrismo crea un efecto teatral en el cuadro, como si la escena estuviera siendo iluminada por un foco en el escenario de un teatro. Este efecto se produce en casi todas las obras de este pintor.





En este otro cuadro de Caravaggio el fondo no es tan oscuro como en el anterior pero observa que las sombras también se confunden con el fondo, y el gato que ha mordido en el dedo a este niño queda inmerso en la sombra y casi no se le reconoce.

Muchos pintores de la época usaron la técnica del tenebrismo, especialmente cuando pintaban escenas fúnebres y dramáticas. Veamos unos cuantos ejemplos de pintores importantes:




En este cuadro de Tiziano llamado “Ecce Homo” se aprecia muy bien esa fusión de la sombra propia con el fondo, aunque las luces no están tan recortadas como en los de Caravaggio. Veamos otro de Leonardo:


Este de Leonardo Da Vinci es tenebrista además de estar realizado con un cuidado sfumato. Pero veamos otro de Guido Reni:


En este es de Guido Reni, las sombras de la figura no se llegan a fundir totalmente con el oscuro fondo, pero casi...



Estos dos últimos cuadros de arriba son de Zurbaran. En ellos se aprecia un excelente tratamiento del claroscuro.

Habrás apreciado en todos estos ejemplos que el claroscuro sirve además para conseguir un acusado efecto de “volumen” en las figuras y objetos. Gracias al claroscuro conseguimos dar una gran sensación de realidad y tridimensionalidad.

Finalmente, nos despedimos con otro ejemplo del famoso Velázquez que puedes ver gratis (los menores de edad) en el Museo del Prado, como la mayoría de los cuadros que han aparecido en este capitulo: